
Tegucigalpa.- El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, llegó este viernes a Tegucigalpa, en un avión de la Fuerza Aérea brasileña, informaron medios locales.
Insulza llegó al aeropuerto Toncontín de la capital hondureña, donde fue recibido por el representante residente de la OEA en Honduras, Jorge Miranda, en medio de una profunda crisis política tras el derrocamiento, el domingo, de Manuel Zelaya.
El secretario general abandonó el aeropuerto por una zona de la Fuerza Aérea, en medio de fuertes medidas de seguridad y sin dar declaraciones a la prensa.
A continuación se dirigió hacia la sede de la Corte Suprema, una de las instituciones donde tiene previsto sostener este viernes encuentros.
Además, Insulza tiene previsto mantener reuniones con miembros del Legislativo y representantes de sindicatos y agrupaciones sociales, según informaron fuentes diplomáticas.
El secretario general llega a Honduras para pedir a las autoridades que ejercen el poder desde el golpe de Estado contra el presidente Zelaya "que cambien lo que han estado haciendo" hasta ahora y "encuentren maneras de retomar a la normalidad".
Según el nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, no está prevista una reunión entre él e Insulza, dado que la comunidad internacional no le reconoce como gobernante.
No obstante, Micheletti ha manifestado su predisposición a reunirse con el responsable de la OEA.
Paralelamente, la premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, llegó hoy a Tegucigalpa para acompañar a las organizaciones defensoras de los derechos humanos de Honduras.
A su llegada señaló que espera estar "el tiempo suficiente" en el país y que está abierta a conversar "con todos los que se acerquen", aunque evitó dar más detalles hasta que sostenga alguna entrevista con interlocutores que no precisó.
Mientras tanto, y en un clima de mayor agitación en las calles que en días anteriores, miles de seguidores y detractores de Zelaya se congregaron en sendas manifestaciones multitudinarias.
Frente a la Casa Presidencial, con carteles de apoyo al presidente y lemas como "estamos con la paz y la democracia", y "viva la constitución", Micheletti encabezó la movilización de los detractores de Zelaya.
"Esto no es un golpe, esto no es un golpe", gritó Micheletti con el resto de manifestantes, a los que agradeció su apoyo a la "sucesión constitucional" que, según mantiene desde el domingo, tiene lugar en el país.
Los seguidores de Zelaya marcharon por las calles muy cerca de la sede de Gobierno, pero evitaron a la otra manifestación y de manera pacífica se dirigieron hacia la sede de la OEA para apoyar a los gremios y organizaciones que tienen previsto reunirse este viernes con Insulza.
Allí aguardaron con pancartas en las que se podía leer "Queremos a Mel (Zelaya) ya", "Gorilas retírense del poder" y "Bienvenido Insulza, gracias por restituir a Mel como presidente".
Zelaya fue sacado violentamente por los militares del poder y del país el pasado domingo, y ese mismo día fue destituido por el Congreso, que nombró en su lugar a Micheletti.
El derrocamiento de Zelaya ha sido condenado por toda la comunidad internacional y el miércoles la OEA dio un ultimátum de 72 horas al Gobierno de Micheletti para que reponga a Zelaya en el poder.
EFE / VFD

