
Según informó el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, la medida se adopta después de intensas consultas con los socios de las conversaciones multipartitas para la desnuclearización de Corea del Norte.
Corea del Norte, por su parte, ha accedido a abrir sus instalaciones nucleares a los inspectores internacionales y a dar un "papel importante" al OIEA en el proceso para verificar su desnuclearización, explicó McCormack.
Según McCormack, "cada aspecto de la verificación que nos interesaba está incluido en este acuerdo".
Pyongyang había accedido a desmantelar su programa nuclear en un acuerdo alcanzado en 2005 en las conversaciones a seis bandas.
La Casa Blanca, indicó posteriormente que estaba dispuesto a retirar a ese régimen de su lista de países patrocinadores del terrorismo como parte de las recompensas diplomáticas al desmantelamiento.
Pero ambos países enfrentaron una disputa acerca de cómo verificar el desmantelamiento, a raíz de la cual Pyongyang anunció que retomaba su programa atómico.
Sin embargo, Condoleezza Rice sostuvo un encuentro con sus colegas de China, Corea del Sur, Japón y Rusia para tratar sobre la medida.
La retirada de Corea del Norte de la lista de países patrocinadores del terrorismo podría encontrar resistencia dentro del Congreso estadounidense, en especial entre el ala republicana más conservadora, que puede opinar que se cede mucho a Pyongyang a cambio de poco.
Según las fuentes, la decisión de retirar a Corea del Norte de su lista de países terroristas cuenta con el respaldo de todo el Gobierno estadounidense, de George W. Bush. MU/EFE

