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Gloria Ordóñez se confiesa: “Yo fui víctima de violencia doméstica”


Caracas.- Su imagen, siempre hermosa y sensual, engalana comúnmente la pantalla de Televen, canal que le abrió las puertas gracias a su despampanante figura, contratándola como modelo en Noche de Perros. Allí, aún sin tener una participación activa –su personaje hacía mofa al papel de mujer florero- se ganó el corazón de muchos venezolanos que cayeron rendidos a sus encantos.

Posteriormente, el departamento de producción de Televen fue dándole otras oportunidades, primero frente al espacio Tv Libre y luego, en la versión matutina de Lo Actual. Hoy en día, Gloria se muestra cada vez más preparada y segura de sí misma al conducir junto a Enrique Guart el programa sabatino Trapitos al Sol.

Con una foto en la que un intenso trabajo de maquillaje hace alusión a golpes, protagoniza una loable campaña contra la violencia doméstica impulsada por Amnistía Internacional y llama a las mujeres víctimas de la violencia a exigir respeto y denunciar a sus agresores.

En esta entrevista Gloria habla del tema, que por cierto conoce a fondo porque ella misma, en alguna ocasión, sufrió este duro flagelo.

¿Qué piensas de la violencia doméstica?

Es un problema grave, de salud pública, que afecta a todo el mundo, que daña los núcleos familiares y que si no es solventada a tiempo podría tener consecuencia peores. Hay muchos niños que se crían en este ambiente y podrían copiar este tipo de conductas a futuro.

¿Por qué crees tú que una mujer soporta –o llega a soportar- este tipo de situaciones?

Sin duda alguna, la mayoría de las veces es por miedo de distintos tipos. Rechazo por parte de la sociedad, por tener que abandonar el hogar, y mucho más cuando tienen niños porque la mujer teme no saber dónde va a vivir ni qué hacer, si decide romper con la relación. También existe el peor de los miedos, y es que la mujer siente que si habla, su pareja podría llegar a matarla.

¿Has tenido alguna experiencia cercana?

Sí, en algún momento de mi vida me vi involucrada en una situación así y sentí mucha impotencia porque falta mucho por aprender sobre este problema, empezando por las autoridades que deben tratar este tipo de casos como el delito que es, y no como un problema de pareja. Pienso también que la mujer debe hablar y no callar esta injusticia. Y mucho menos por vergüenza, porque pena debe sentir la persona que arremete contra otra, no la víctima.

¿Qué le aconsejas –tú que viviste esta experiencia y lograste superarla- a las mujeres que enfrentan situaciones de violencia en sus hogares?

Que no sientan miedo a hablar, ya que esa es la primera barrera a superar para salir del problema que podría incluso llevarlas a la muerte. Que se den cuenta que ningún hogar se puede formar en estas condiciones y si tienen hijos, ellos deben ser la primera razón en qué apoyarse para ser fuertes y alejarse de esta vida que sin duda alguna dejaría una huella muy dura e imborrable en la mente de esos pequeños.

¿Cómo se concretó tu participación en esta campaña de Amnistía Internacional?

Esto es algo que comenzó desde el año pasado, cuando la gente del periódico Urbe me habló sobre la campaña que tenían en rechazo a la violencia contra la mujer. Sin dudar acepté hacer las fotos y prestar mi imagen, ya que me siento identificada con todas esas mujeres que alguna vez en la vida han pasado por esto. Como te dije, yo en algún momento viví esta situación y por eso, en las fotos me muestro como una mujer golpeada, con morados y rastros de violencia en el rostro, porque quiero crear conciencia y hacer saber que esto es algo que le puede pasar a todos, sin distinción de raza ni estrato social. Todos tenemos una tía, una hermana, una amiga o una conocida que ha sido víctima de violencia.

No es común verlas a ustedes, las mujeres que trabajan en televisión, desarregladas… mucho menos, mostrando condiciones de maltrato. ¿Qué te comenta la gente?

La gente cree que esas fotos son reales, que los morados son verdaderos. Lo cierto es que gracias a Dios yo en mi experiencia no llegué nunca a ese estado de violencia. Lo pude detectar a tiempo y hoy en día quisiera sentir que con esta campaña estoy ayudando a muchas mujeres a identificar también el problema a tiempo y evitar una herida psicológica mucho mayor, porque por lo general estas conductas de agresión son progresivas, comienzan con gritos, un empujón y sin darte cuenta, si no se detienen, pueden llevarte a un hoyo del que quizá no puedas salir.

Prensa Televen / GNO

 



 

 

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